SUFRAGIO EFECTIVO….PARA QUE?
Por CARLOS RODRÍGUEZ FONSECA
Hace algunos años escribí un artículo sobre este mismo tema, en ocasión a la licencia que solicitara Don Fernando Gutiérrez Barrios a la gubernatura de Veracruz para ir a colaborar con el Presidente de la República en la Secretaría de Gobernación.
Hoy por hoy, esa frase que parecía olvidada vuelve a ponerse de moda en ocasión a las diversas licencias que se han solicitado no solamente aquí en Veracruz, sino en varias partes de la República y como diría Don Teofilito, “las que seguirán pidiendo”.
Cuando el motivo de la solicitud de licencia es porque de algún nivel superior, llámese Presidente o Gobernador, invita a la persona para que colabore en su gobierno, podríamos considerar que resulta justificado el atender tal invitación, pero cuando la licencia es para dar cabida a otras personas en el cargo obtenido a través del sufragio ciudadano, resulta no sólo un acto de corrupción social sino incluso contrario a la Ley y al concepto mismo de democracia que tanto les gusta argumentar a los políticos.
En los pasados días, nos enteramos que siete diputadas federales que habían ganado en sus respectivos distritos, apenas protestaron el cargo, solicitaron licencia a fin de que entraran en su lugar sus respectivos suplentes. Tal conducta de esas “representantes populares” resulta violatoria de la ley electoral toda vez que rompió con el equilibrio de género que ahí se establece de un treinta por ciento como mínimo para el sector femenino.
El colmo del cinismo político se dio el día de ayer cuando el tal “juanito” ( con minúsculas porque no merece siquiera la mayúscula inicial), alegando su deficiente estado de salud (no aclaró si se trata de salud mental), dijo que apenas tome posesión como delegado en Iztapalapa, solicitará una licencia por 59 días (que cifra tan rara) y ocupará interinamente el cargo la señora Clara Brugada (léase AMLO), sin que precisara si al concluir ese lapso se habrá aliviado de sus enfermedades y retomará el cargo que legítimamente ganó en las urnas.
Creo, como ya lo sostuve en aquella ocasión que escribí mi anterior con el mismo nombre, que debería legislarse a efecto de que aquellos ciudadanos que después de haber obtenido en las urnas mediante el voto ciudadano un cargo de elección popular, acepten la invitación que sus superiores le hagan para ocupar algún puesto en el poder ejecutivo, para que no puedan regresar a sus cargos iniciales cuando concluyan en aquellos; y tampoco cuando ocupando un cargo de elección popular, intenten otro también de elección popular que si no ganan, regresen campantemente al puesto que dejaron.
Sólo así podríamos considerar que se está respetando el voto de la ciudadanía y sólo entonces podremos asegurar que nos estamos encaminando hacia una verdadera democracia.
carrofonseca@hotmail.com